
Un orfanato fundamentado en el crecimiento a través de la música y la danza
Música Para Salvar Vidas gestiona un orfanato fundamentado en el aprendizaje y desarrollo a través de la música. La música y la danza están integradas en la vida cotidiana de los niños y las niñas por su naturaleza terapéutica y para favorecer el desarrollo de un talento que puede emplearse con objetivos profesionales o personales durante toda la vida.
La disciplina necesaria para practicar y ejecutar la música y la danza, junto con la capacidad física necesaria para cada movimiento, ha demostrado ser una excelente manera para que los niños trabajen sus frustraciones. Las melodías que los niños aprenden los acompañan en sus momentos de soledad mientras superan los traumas de su pasado. De esta manera, la música y la danza han logrado que los niños y niñas huérfanos de nuestro hogar acojan el cariño y la comunidad que les ofrecemos y superen su pasado de abandono, violencia y desesperación.
Lo más importante, un enfoque sobre el cariño y el cuidado
Antes de llegar al orfanato, muchos de estos niños y niñas no habían recibido apenas amor y apoyo en sus vidas. Muchos no sabían lo que era recibir un abrazo o un beso o mantener una conversación cara a cara. No sabían cómo comunicarse y no conocían el valor de sus propios pensamientos e ideas. Este amor y apoyo transforman a los niños y niñas del orfanato para tener más confianza en sí mismos y así trabajar con los demás de una manera más positiva y constructiva. Este crecimiento emocional será probablemente la herramienta más importante que lleven consigo ante la sociedad cuando salgan del orfanato. Sus vidas y relaciones futuras, incluso con sus parejas, hijos/as, compañeros/as de trabajo y vecinos/as, estarán conformadas para lo mejor.
Vida Cotidiana
Tras completar sus tareas escolares diarias, los 26 chicos y chicas que actualmente viven en el hogar reciben clases de canto todos los días de la semana y clases de baile los fines de semana.
Además de sus responsabilidades en las clases de la escuela y en las musicales, los chicos y chicas asumen responsabilidades en el hogar. Los adolescentes proporcionan apoyo a los más pequeños en sus rutinas diarias y suelen ocupar el papel de hermano o hermana. Cada chico también está a cargo de al menos una tarea en el hogar.
Hay seis adultos que viven en la casa y proporcionan apoyo a los chicos y chicas mediante diversas funciones:
Jingo George, Kayira Gracia y Kagwa Noel son los tres profesores de música que se centran en la música, la danza y la percusión.
La madre del hogar, Nakato Joyce, cocina y limpia.
Kamoga Julio ayuda a los niños con sus tareas escolares diarias y sigue su progreso en sus respectivas escuelas.
Fabián Jowers es el director del orfanato y trabaja en tareas administrativas y de coordinación.
El orfanato está en una casa que alquilamos en Kaweesa Road, 'Kamuli' Zona C, Kireka, Kampala (Uganda).








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